Te he mirado unas cuantas veces en la oscuridad mientras tú tenías los ojos fijos en la película. El brillo azulado de la pantalla se reflejaba en tu cara como si estuviéramos a la luz de la luna y me distraje pensando que estábamos tumbados en el césped del Cerro de Santa Catalina, con la inmensidad del mar a nuestros pies. Pero la imagen de mi hermano se cruzó en ese sueño imposible, porque sé que es con él con quien te sueles tumbar a ver las estrellas por las noches y regreso a la realidad muy a mi pesar. Al final de la película he visto cómo te caía una lágrima y tú intentabas disimular el disgusto. Pero no me ha dado tiempo a consolarte porque Christian se me ha adelantado.
Te ha acariciado la cara y te ha quitado la lágrima con un dedo. De repente me he sentido tan fuera de lugar… Se le ve tan enamorado… ¡Es increíble que no te hayas dado cuenta de nada a estas alturas.
Te ha acariciado la cara y te ha quitado la lágrima con un dedo. De repente me he sentido tan fuera de lugar… Se le ve tan enamorado… ¡Es increíble que no te hayas dado cuenta de nada a estas alturas.









